La audición correcta otorga al niño la posibilidad de adquirir lenguaje y desarrollarse social y cognitivamente. Por tal motivo es sumamente importante, mantenerla indemne para que el desarrollo no se detenga, ni involucione.
Desde el momento del nacimiento, los niños pueden ser evaluados auditivamente, dando la posibilidad de realizar tratamiento correctivos o rehabilitadores de tipo médico, quirúrgico o protésicos.
Cualquier hallazgo que implique disminución de la calidad o cantidad de audición debe ser tratado inmediatamente, para que no tenga consecuencias en el desarrollo del niño.
En cuanto el niño nace, se realizan las pruebas propias del screening neonatal (test auditivos que se realizan al nacer), donde se descartan las pérdidas de audición congénitas.
Estas pruebas sirven para realizar una detección temprana que posibilite al niño y su familia realizar un seguimiento adecuado para compensar el déficit auditivo. En los casos en que las pruebas den niveles normales, igualmente habrá que consultar ante cualquier síntoma, de disminución de audición o de problema relacionado con los oídos, como una otitis, que una vez se haya solucionado, es apropiado valorar si se ha recuperado la función auditiva también.
Durante los primeros años de vida, puede haber lesiones por diferentes agentes nocivos que empeoren la percepción del sonido.
Hay diferentes tipos de técnicas para valorar la salud auditiva infantil, adecuada a las diferentes edades y nivel madurativo,
Como padres, debéis consultar para realizar una evaluación auditiva acorde a la edad del niño cuando presenten signos o síntomas como:
0 – 1 año:
- No gira la cabeza ante sonido de alta intensidad.
- No se sobresalta ante ruidos intensos.
- No sigue con la mirada juguetes sonoros.
- Duerme mucho tiempo.
2 – 4 años:
- Retraso en la aparición de las primeras palabras.
- No realiza frases sencillas.
- No responde al nombre u órdenes sencillas.
Después de los 5 años:
- Todos los niños tendrían que hacer una audiometría infantil antes de comenzar el periodo de aprendizaje de la lecto escritura.
- Ante catarros reiterados.
- Por antecedentes familiares de hipoacusia.
- Si el niño se queja de no escuchar o dice que escucha más de un oído que del otro.
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Consecuencias del deterioro auditivo en la evolución del lenguaje infantil |
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Clasificación de hipoacusias – Bureau International d’Audiophonologie |
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Audición Normal |
20dB |
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Deficiencia auditiva ligera 21-40 dB |
El niño escucha la voz, con insuficiente discriminación de rasgos fonéticos. |
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Deficiencia auditiva media 40-70 dB |
El lenguaje aparece con retraso y dificultad fonoarticulatoria. Comprende mejor el lenguaje cuando se apoya en la lectura labial. Tiene limitaciones en el ambiente ruidoso. |
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Deficiencia auditiva severa 71-90 dB |
Las palabras solo son percibidas en voz fuerte. Audición no es funcional para lograr un desarrollo espontáneo del lenguaje. |
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Deficiencia auditiva profunda: 91-119 dB |
No percibe las palabras. Solo algunos ruidos |
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Deficiencia Auditiva total o cofosis 120 dB |
Los estímulos acústicos no son percibidos auditivamente. |