La hiperacusia es una excesiva sensibilidad a los sonidos, independientemente de las características del mismo, aunque su intensidad sea moderada, se percibe como alta y molesta.
La presencia de este síntoma puede generar conductas de evitación al contacto con ambientes ruidosos, ambientes de trabajo, o ambientes donde haya mucha gente.
Un dato importante a tener en cuenta es que el 83% de los pacientes con hiperacusia presentan hipoacusia asociada, aunque también aparece en personas que no tienen ningún problema de audición.
Si tu crees que puedes tener hiperacusia la primera recomendación es no evitar los sonidos que te rodean y como siempre ante cualquier síntoma consultar al profesional pertinente.
Si tienes acúfeno, te cuento que la hipersensibilidad al sonido sigue el mismo patrón del acúfeno, el sonido que genera miedo por sus conexiones con áreas de la emoción del SNC y el sistema nervioso autónomo que genera nerviosismo, taquicardia y sensación de pérdida de control.
En esta situación actúan los mecanismos centrales de amplificación del sonido, lo podemos explicar mejor diciendo que el control está en el oído y también más allá del oído, en sus conexiones con áreas cerebrales de la audición.
Diagnóstico de Hiperacusia
- Pruebas audiométricas que miden la molestia a diferentes intensidades.
- Cuestionarios específicos, que miden la implicación de la hiperacusia en la calidad de vida del individuo.
- Listas de actividades que se han dejado de realizar desde que ha comenzado estos cambios.
Estas son pruebas estandarizadas que se deben realizar antes de cualquier acción para tener la certeza que realmente estamos en presencia del síntoma y poder medirlo.
Las medida o nivel de molestia, más tarde nos sirven para poder valorar la evolución al tratamiento que apliquemos, que es diferente de un paciente a otro.
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